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23 Feb
Publicado por:  Dr Esnal

Inestabilidad del hombro: qué es la luxación recidivante y cómo se trata

Experimentar dolor en el hombro de manera persistente, sensación de inestabilidad o chasquidos al mover el brazo puede indicar una lesión del labrum del hombro. Esta estructura es muy móvil y desempeña un papel fundamental en la estabilidad y función del hombro.

Cuando el hombro se luxa repetidamente, estamos ante lo que se conoce como una luxación recidivante o inestabilidad del hombro. A diferencia de la luxación aislada, una luxación recidivante se caracteriza por episodios repetidos que deterioran progresivamente las estructuras estabilizadoras del hombro. Nuestro equipo te cuenta hoy en qué consiste esta afectación y qué tratamientos existen.

¿Qué es la luxación recidivante del hombro?

La luxación recidivante del hombro ocurre cuando la cabeza humeral se desplaza fuera de la cavidad glenoidea de manera repetida, generalmente tras una luxación inicial que no sanó correctamente o provocó daño estructural.

Es más frecuente en jóvenes con vida activa, especialmente varones, y deportistas de contacto que realizan movimientos repetitivos por encima de la cabeza. También es común en personas que sufrieron su primera luxación antes de los 20 años.

¿Por qué la luxación se vuelve recurrente?

El hombro es la articulación más móvil del cuerpo humano, que permite realizar movimientos amplios en todas direcciones, lo que le hace más susceptible a luxaciones. Si los tejidos estabilizadores no sanan en su posición anatómica correcta o el daño es severo, cada episodio de luxación debilita la articulación, aumentando el riesgo de recidiva.

Clasificación del tipo de luxación

Tipo

Descripción

Anterior

La cabeza humeral se desplaza hacia adelante. Representa la mayor parte de los casos.

Posterior

La cabeza humeral se desplaza hacia atrás.

Inferior / luxación erecta

Poco frecuente, la cabeza humeral se desplaza hacia abajo.

Superior

Es muy poco frecuente, la cabeza del húmero se desplaza hacia arriba.

Multidireccional (MDI)

Inestabilidad en más de una dirección; frecuente en jóvenes y laxos.

Principales causas de luxación recidivante del hombro

  1. Lesiones en estructuras estabilizadoras: labrum, ligamentos, manguito rotador o músculos escapulares.
  2. Fracturas o pérdida ósea en la cabeza humeral o glenoides.
  3. Círculo vicioso de recidiva:
    • La primera luxación daña las estructuras estabilizadoras.
    • El hombro queda más débil e inestable.
    • Cada luxación posterior requiere menos fuerza para ocurrir y produce más daño.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza combinando historia clínica, un examen físico y estudios de imagen.

  • Historia clínica: episodios previos, antecedentes y actividad física del paciente.
  • Examen físico: signos de inestabilidad glenohumeral, realización de algunas maniobras exploratorias como el test de aprensión anterior o test de Jobe, evaluación de fuerza y rango de movimiento.
  • Estudios de imagen: radiografía, resonancia magnética o resonancia con contraste (aetroRMN) para detectar lesiones del labrum.

Equipo de Edorta Esnal analizando luxación recidivante del hombro.

Tratamiento

El tratamiento de esta afección puede ser de tipo conservador o quirúrgico, dependiendo de la gravedad de la lesión y de la respuesta del paciente a tratamientos iniciales.

Tratamiento conservador de la inestabilidad del hombro

La opción conservadora es la primera línea de tratamiento en el caso de lesiones menores, siendo la fisioterapia el pilar fundamental de este tipo de tratamiento. El programa de fisioterapia incluye ejercicios de fortalecimiento de la musculatura del hombro, sobre todo del manguito rotador y los estabilizadores escapulares, junto con estiramientos para mejorar el rango de movimiento y ejercicios para recuperar el control neuromuscular.

Se pueden emplear antiinflamatorios para el control del dolor y la inflamación. También se pueden considerar infiltraciones corticosteroides para reducir la inflamación articular. Además, para el periodo de rehabilitación, es fundamental la modificación de actividades, evitando movimientos que generen dolor en la zona mientras se trabaja progresivamente.

Tratamiento quirúrgico

Este tipo de tratamiento se considera cuando el tratamiento conservador no responde bien durante varios meses o en casos más severos de episodios de luxación.

La artroscopia de hombro es un procedimiento mínimamente invasivo que permite reparar las lesiones del labrum y reinsertarlo en su posición anatómica a través de una pequeña incisión y con un dolor postoperatorio y riesgo de infección generalmente menor que otro tipo de intervención. En situaciones más complejas, donde se han producido múltiples luxaciones y el tejido blando no se puede reparar adecuadamente mediante la artroscopia, se recurre a la cirugía abierta.

Recuperación tras una artroscopia de hombro

Fase

Tiempo

Objetivos / Actividades

Inmovilización

0–4 semanas

Cabestrillo, movimientos de mano, muñeca y codo. Ejercicios pasivos suaves. Control de dolor e inflamación.

Movilidad progresiva

4–12 semanas

Retirar cabestrillo. Movilidad activa asistida. Fortalecimiento inicial de manguito rotador y estabilizadores escapulares.

Fortalecimiento funcional

3–6 meses

Ejercicios progresivos y específicos según actividad o deporte. Recuperar estabilidad y fuerza.

Retorno a actividad

4–9 meses

Actividades deportivas o laborales según recuperación, fuerza y estabilidad.

Conclusión

La luxación recidivante del hombro puede afectar la calidad de vida y el rendimiento deportivo. Con un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado, la tasa de reparación es alta, especialmente si se sigue correctamente la rehabilitación.

Si tienes síntomas sugestivos de lesión del labrum, no dudes en consultarnos; en Edorta Esnal somos especialistas en lesiones de hombro, ¡contáctanos!